En el desarrollo de una inversión de este tipo, las decisiones técnicas suelen avanzar con una lógica propia. Se ajustan diseños, se optimizan soluciones, se resuelven condiciones del sitio y se incorporan criterios operativos. Desde esa perspectiva, el proyecto evoluciona de forma consistente.
Sin embargo, esa evolución no siempre se traduce en la misma coherencia desde el punto de vista financiero.
