Emailinfo@meridiagroup.com

EmailTel: (506) 2100-6243 / (506) 4702-1313

Gerenciar un proyecto con múltiples certificaciones simultáneas: qué cambia en la toma de decisiones

Hay proyectos que te enseñan más que diez proyectos normales juntos. Los que tienen múltiples certificaciones internacionales simultáneas son de esos.

Tuvimos la oportunidad de gerenciar un proyecto con cuatro certificaciones al mismo tiempo: LEED Platinum, WELL, EDGE y Carbono Neutro. Sobre el mismo edificio, con el mismo presupuesto y el mismo cronograma. Y además con un quirófano de última generación, conectividad 5G, y un área ISO 7 rodeada de bosque.

No es el tipo de proyecto donde puedes improvisar.

El primer aprendizaje: las certificaciones no se suman, se multiplican

Cuando un proyecto tiene una certificación, el equipo aprende a tomar decisiones bajo ese estándar. Cuando tiene cuatro, cada decisión tiene que evaluarse contra todos al mismo tiempo.

Cambiar un material afecta el puntaje de carbono. Una decisión de eficiencia energética puede entrar en tensión con los requerimientos de confort de WELL. Una estrategia que suma puntos en EDGE puede restar en LEED.

Eso no lo resuelve ningún consultor de certificación trabajando solo. Lo resuelve una dirección de proyecto que entiende cómo interactúan todos los estándares y que está presente en cada decisión.

El segundo aprendizaje: el presupuesto ajustado no es el enemigo

Este proyecto tenía un presupuesto retador. Y cuatro certificaciones internacionales. Para muchos eso suena a contradicción.

La metodología IPD con Target Value Design fue clave. En lugar de diseñar y luego ver si el costo cierra, el proceso funciona al revés: se define el valor objetivo desde el inicio y el diseño se construye dentro de ese marco. Cada decisión se evalúa no solo por si es técnicamente correcta, sino por si genera el mayor valor posible dentro del presupuesto disponible.

El resultado fue un edificio que cumplió con las cuatro certificaciones sin sacrificar calidad ni reventar el presupuesto.

El tercer aprendizaje: la complejidad técnica necesita simplicidad en la toma de decisiones

Un proyecto con quirófano de última generación, ISO 7, 5G y cuatro certificaciones tiene una cantidad enorme de variables técnicas en movimiento al mismo tiempo.

Lo que no puede ser complejo es cómo se toman las decisiones. Si el proceso de aprobación es lento, si la información no llega a tiempo o si los especialistas no están coordinados, la complejidad técnica se convierte en caos operativo.

La estructura de gobernanza que se define antes de arrancar es lo que determina si esa complejidad se maneja o te maneja a vos.

Lo que nos llevamos

Proyectos así confirman algo que hemos visto repetidamente a lo largo de 19 años y más de 132 proyectos gerenciados: la diferencia entre un proyecto que cierra bien y uno que no, rara vez está en la calidad del diseño o en la experiencia del constructor. Está en la estructura de decisión que opera detrás.